Tottenham Hotspur en zona de descenso. Si alguien me hubiera dicho eso hace un año, le habría respondido que dejara de leer ciencia ficción. Sin embargo, ahí están — 18.º puesto en la Premier League 2025/26, según bettingexpert, protagonizando una caída que desafía cualquier precedente reciente y que ha transformado el mercado de descenso de esta temporada en uno de los más extraños y potencialmente rentables de la última década.
El descenso es el mercado de futuros que más me fascina de la Premier League. A diferencia del título, donde la atención se concentra en dos o tres equipos, la lucha por la permanencia involucra a ocho, diez o incluso doce equipos hasta bien entrada la primavera. Las cuotas fluctúan con violencia tras cada resultado, las narrativas cambian de semana en semana y los patrones históricos ofrecen pistas que el mercado tarda en absorber. Esta guía recorre esos patrones, analiza los datos de la temporada actual y explica cuándo y por qué el mercado de descenso abre sus mejores ventanas de valor.
Cómo funciona el mercado de descenso y sus variantes
El primer año que aposté al descenso cometí el error más común del principiante: aposté al equipo que iba último en noviembre. Descendió, sí, pero la cuota ya era tan baja que el beneficio apenas cubrió las apuestas fallidas de otras temporadas. La lección: en el mercado de descenso, el valor no está en lo obvio, sino en lo que el mercado todavía no ha descontado.
El mercado de descenso funciona de dos maneras. La primera es la apuesta directa a que un equipo concreto descenderá: eliges un equipo, aceptas una cuota y cobras si termina en las tres últimas posiciones de la tabla al final de la temporada. La segunda variante es la apuesta «sin descenso», apuestas a que un equipo no descenderá, lo que paga menos pero con mucha más probabilidad de acierto. En un grupo de veinte equipos donde solo tres bajan, las probabilidades bruta de que un equipo aleatorio se salve son del 85%.
Hay una tercera variante menos conocida: los mercados de posiciones, apostar a que un equipo terminará en la mitad inferior de la tabla, o entre los puestos 15 y 20, o en el último lugar. Estos mercados ofrecen cuotas intermedias y permiten calibrar el riesgo con más precisión que el binario descenso/permanencia. Si crees que un equipo va a luchar por salvarse pero no estás seguro de que descienda, apostar a que terminará entre los puestos 15 y 20 puede ser la opción más inteligente.
Un aspecto que poca gente tiene en cuenta: el dead heat en los mercados de descenso. Si apuestas a que un equipo concreto terminará último y dos equipos empatan en puntos y diferencia de goles en la última posición — algo extremadamente raro pero posible, se aplican las mismas reglas de reparto de cuotas que en el mercado del goleador. Conocer las condiciones de tu apuesta antes de hacerla evita sorpresas desagradables en mayo.
Los salarios totales de los clubes de la Premier League aumentaron a aproximadamente 5.000 millones de euros en 2024/25, según Matchday Finance. Esa cifra es relevante para el descenso porque los equipos con nóminas más bajas suelen ser los más vulnerables, y la diferencia de gasto entre los de arriba y los de abajo sigue ampliándose. La ventaja financiera de los clubes grandes no garantiza su permanencia, pero sí reduce la probabilidad de que caigan.
Patrones históricos: qué señales anticipan el descenso en la EPL
¿Cuántos puntos necesita un equipo para salvarse? Esa pregunta me la han hecho cientos de veces, y la respuesta es menos fija de lo que la gente cree. En las últimas diez temporadas de la Premier League, la cifra de seguridad ha oscilado entre 34 y 40 puntos. El 36 es la referencia habitual, pero ha habido temporadas donde 38 no bastaron y otras donde 33 fueron suficientes. La variabilidad depende de cuántos equipos son realmente malos en una temporada dada.
Hay tres señales que, combinadas, anticipan el descenso con una fiabilidad notable. La primera es una diferencia de goles negativa de -20 o peor en la primera mitad de la temporada. Los equipos que encajan mucho más de lo que marcan están revelando un problema estructural — no una mala racha, que raramente se corrige con fichajes de invierno o cambios tácticos puntuales.
La segunda señal es un promedio de puntos por partido inferior a 1.0 en las primeras veinte jornadas. A ese ritmo, un equipo proyecta 38 puntos en toda la temporada, lo que puede parecer suficiente, pero los equipos en la parte baja tienden a rendir peor en la segunda mitad de la temporada, no mejor. La presión, las lesiones acumuladas y la pérdida de confianza producen una espiral descendente que rara vez se invierte.
La tercera señal es la más sutil: la dependencia de un solo jugador para los goles. Los equipos que dependen de un delantero para el 60% o más de sus goles son vulnerables a una lesión o una pérdida de forma que les deja sin capacidad ofensiva. Cuando ese jugador falla, el equipo se derrumba, y el descenso, que parecía improbable en octubre, se convierte en realidad en abril.
El patrón más revelador de todos: los equipos que descienden suelen perder más partidos por márgenes amplios — tres goles o más de diferencia, que los que se salvan. No es solo que pierdan más partidos, es que los pierden peor. Esas derrotas abultadas destrozan la diferencia de goles, que es el primer criterio de desempate, y revelan una fragilidad defensiva que no se arregla con ajustes menores.
He rastreado las últimas quince temporadas buscando un indicador que anticipe el descenso con la mayor antelación posible. El que mejor funciona es la combinación de xGA alto + PPG bajo + diferencia de goles negativa abultada en las primeras quince jornadas. Cuando un equipo cumple los tres criterios a la vez, ha descendido en más de dos de cada tres ocasiones. Ningún indicador individual tiene esa fiabilidad, pero la intersección de los tres produce una señal potente que el mercado de cuotas absorbe con retraso, normalmente entre cuatro y seis semanas después de que los datos ya lo muestran.
Otro patrón que vale la pena conocer: el efecto del cambio de entrenador. Los equipos de la Premier League que destituyen a su entrenador antes de Navidad y contratan un sustituto experimentado suelen mejorar su rendimiento entre 0.3 y 0.5 puntos por partido en las diez primeras jornadas del nuevo técnico. Pero los que cambian de entrenador en febrero o marzo rara vez logran una mejora significativa, el tiempo no les da para implementar ideas y la presión es demasiado alta.
Temporada 2025/26: Tottenham en zona de descenso y qué dicen los datos
Escribir sobre el Tottenham en zona de descenso todavía se siente surreal. Es un club con historia en las competiciones europeas, con un estadio de mil millones de euros y una plantilla cuyo valor de mercado supera el de la mitad de los equipos de la liga juntos. Y sin embargo, los datos son los datos: 18.º puesto con 32 jornadas disputadas, según bettingexpert.
Arsenal lidera la clasificación con 70 puntos en 32 partidos, según Squawka. La distancia entre el líder y el puesto de descenso del Tottenham es de más de 30 puntos — una brecha que ilustra la desigualdad competitiva de esta temporada y que, paradójicamente, es lo que hace que el descenso del Tottenham sea tan difícil de predecir para el mercado. Los operadores fijaron cuotas de descenso altísimas para el Tottenham antes de la temporada porque la historia, la plantilla y el presupuesto sugerían que la permanencia estaba garantizada. Esas cuotas se desplomaron jornada tras jornada, y quienes apostaron temprano, cuando nadie creía posible lo que ahora es realidad, están viendo retornos extraordinarios.
Martin Elliott, director de medios de SBC Media, lo resumió con claridad: los grandes perdedores van a ser los clubes de nivel medio de la Premier que dependen del sector de las apuestas para los acuerdos de patrocinio en la parte frontal de la camiseta. El caso del Tottenham añade una capa a esa observación: un club que desciende no solo pierde ingresos por derechos de televisión, pierde atractivo comercial, valor de marca y capacidad de retener talento. El impacto financiero del descenso para un club del tamaño del Tottenham sería sin precedentes en la historia moderna de la Premier League.
Crystal Palace, con su subrendimiento ofensivo de -13,3 goles respecto al xG según OddAlerts, es otro equipo cuya posición en la tabla puede no reflejar su calidad real. Un equipo que genera muchas más ocasiones de las que convierte tiene, en teoría, más probabilidades de mejorar su producción ofensiva que uno que marca más de lo que debería. Si Crystal Palace empieza a convertir de acuerdo con su xG en las últimas seis jornadas, su lucha por la permanencia tomaría un cariz muy diferente, y las cuotas actuales de descenso no reflejan esa posibilidad.
Lo que distingue esta temporada de las anteriores es que el mercado de descenso se ha polarizado. Normalmente, tres o cuatro equipos luchan por evitar tres puestos de descenso, y las cuotas son relativamente similares. Esta temporada, la presencia de un club histórico en la zona de descenso ha distorsionado las cuotas: el Tottenham absorbe una parte desproporcionada de la probabilidad implícita de descenso, lo que puede dejar a otros equipos en peligro real con cuotas más altas de lo que deberían ser.
Indicadores avanzados: xGA, PPG y diferencia de goles como predictores
El xGA — goles esperados en contra, es mi herramienta principal para evaluar candidatos al descenso. Arsenal tiene el mejor xGA de la liga con 28,26 en 32 partidos, menos de 0,88 por encuentro, según OddAlerts. En el otro extremo, los equipos en puestos de relegación suelen tener un xGA por encima de 1,8 por partido. Esa diferencia, conceder más del doble de goles esperados, es la que separa estructuralmente a los equipos que se salvan de los que descienden.
El xGA es más fiable que los goles reales encajados porque filtra la varianza del portero. Un portero que rinde por encima de su nivel puede mantener artificialmente bajo el número de goles encajados durante semanas, enmascarando problemas defensivos reales. Cuando esa racha de paradas excepcionales se normaliza — y siempre se normaliza, los goles llegan de golpe y el equipo se desploma en la tabla. El xGA anticipa ese desplome porque mide la calidad de las ocasiones que se generan contra el equipo, no si el portero las detuvo o no.
Los puntos por partido son el indicador más directo, pero hay que leerlos con matiz. Un equipo con 0.9 PPG en las primeras veinte jornadas no necesariamente mantendrá ese ritmo las dieciocho restantes. Lo habitual es que los equipos en la parte baja rindan peor a medida que avanza la temporada, la presión psicológica se acumula, las lesiones merman plantillas cortas y el calendario suele ser menos favorable al final. La proyección lineal de puntos es engañosa: hay que aplicar un descuento del 5% al 10% sobre el PPG de la primera vuelta para estimar el rendimiento en la segunda.
La diferencia de goles es el criterio de desempate más importante y un predictor fiable del descenso. Los equipos con una diferencia de goles inferior a -25 al final de la jornada 30 han descendido históricamente en más del 70% de los casos. Es un dato contundente que el mercado a veces ignora cuando un equipo encadena dos victorias seguidas y sus cuotas de descenso se disparan hacia arriba, como si dos buenos resultados borrasen treinta jornadas de fragilidad.
Un indicador que uso como complemento es la capacidad de ganar partidos fuera de casa. Los equipos que descienden rara vez superan las tres victorias a domicilio en toda la temporada. En la Premier League, jugar fuera es un test de calidad: los equipos que no pueden sumar puntos lejos de su estadio dependen exclusivamente de su rendimiento local, y cuando pierden un par de partidos en casa — algo que le pasa a todo equipo de la parte baja al menos tres o cuatro veces, su margen de error desaparece por completo. Si en la jornada 25 un equipo tiene una o ninguna victoria fuera de casa, las matemáticas de la permanencia se vuelven brutales: necesita ganar casi todos sus partidos restantes en casa para llegar a los 36 puntos.
Cuándo apostar al descenso: ventanas de valor durante la temporada
Las apuestas deportivas convencionales en España crecieron un 25,82% interanual en 2025, según la DGOJ, y buena parte de ese crecimiento se concentra en mercados de futuros como el descenso, donde las cuotas atractivas antes de la temporada atraen a apostadores que buscan retornos altos con inversión baja. Pero el momento en que apuestas al descenso importa tanto como el equipo que eliges.
Hay cuatro ventanas de valor que se repiten cada temporada. La primera es antes del inicio de la liga, cuando las cuotas reflejan expectativas basadas en fichajes, pretemporada y opinión general. En esta ventana, las cuotas de descenso para equipos «seguros» son altísimas, y de vez en cuando, un equipo que nadie espera ver en peligro termina luchando por la permanencia. El problema es que en esta ventana no tienes información competitiva: todo es proyección.
La segunda ventana se abre entre las jornadas 8 y 12, cuando los primeros resultados empiezan a separar a los equipos. Si un club esperado en media tabla ha perdido cinco de sus primeros diez partidos, sus cuotas de descenso han caído — pero puede que no hayan caído lo suficiente. El mercado asume que «se recuperará» porque la historia dice que los clubes con buenas plantillas suelen reaccionar. Pero cuando los datos de xGA muestran que el problema es estructural, no una racha, esa corrección del mercado es demasiado optimista.
La tercera ventana es enero, coincidiendo con el mercado de fichajes de invierno. Un equipo en peligro que ficha bien — un portero, un central, un goleador — puede ver mejorar sus cuotas de permanencia de forma inmediata. Pero el efecto real de los fichajes tarda semanas en materializarse, y a veces los nuevos jugadores no se adaptan al ritmo de la Premier a tiempo. Apostar a favor o en contra del descenso de un equipo justo después de sus fichajes de invierno es una apuesta sobre la capacidad de integración — algo que los datos no pueden medir en tiempo real.
La cuarta ventana es la más obvia y la que peor relación riesgo-recompensa ofrece: las últimas diez jornadas. A esas alturas, el mercado ha procesado la mayor parte de la información y las cuotas son ajustadas. Solo vale la pena entrar en esta fase si tienes una lectura diferente a la del mercado sobre un equipo concreto — por ejemplo, si crees que un equipo que acaba de cambiar de entrenador va a reaccionar mejor de lo que las cuotas sugieren, o si un calendario favorable para un equipo en peligro no está reflejado en su cuota de permanencia. La guía general de apuestas en la Premier League explica cómo combinar el timing de los mercados de futuros con la gestión de banca a lo largo de una temporada completa.
